Fiscalidad de los trabajadores expatriados

Con el objetivo de fomentar la salida al exterior de las empresas españolas, la Administración estableció en la normativa del IRPF, la exención de los rendimientos obtenidos por un asalariado como consecuencia de su desplazamiento al extranjero para realizar trabajos. Consiste en que los rendimientos de trabajo percibidos por un trabajador por cuenta ajena (no se extiende a los rendimientos de actividad económica percibidos por un autónomo), residente en España, por las rentas del trabajo generadas durante los desplazamientos al extranjero están exentos con un máximo de 60.100 euros anuales.

Para la aplicación de esta exención, se establecieron distintos requisitos fijados en el Art. 7.p de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio.

Para realizar el cálculo de la retribución correspondiente a los trabajos realizados en el extranjero, deben tomarse en consideración los días que efectivamente el trabajador ha estado desplazado en el extranjero, así como las retribuciones específicas correspondientes a los servicios prestados en el extranjero.

La cuantificación de la parte de las retribuciones no específicas obtenidas por el trabajador en el año del desplazamiento que gozan de exención tributaria se calculará aplicando un criterio de reparto proporcional de las mismas, tomando a tal efecto en consideración los días que efectivamente el trabajador ha estado desplazado en el extranjero para efectuar el trabajo contratado en relación con el número total de días del año (365 días con carácter general o 366 días si el año es bisiesto), de tal forma que serán los rendimientos del trabajo correspondientes a los días en que ha estado desplazado los que estarán exentos.

Eso sí, no existe obligación de practicar retención de las rentas que estén exentas.

Los requisitos que debe cumplir el trabajador para poder acogerse a esta excepción son:

  • Ser residente en España y tributar por el IRPF español.
  • Tener la condición de trabajador.
  • Realización efectiva del trabajo en el extranjero.
  • El Trabajo debe prestarse para una empresa o entidad no residente o establecimiento permanente radicado en el extranjero.
  • Impuesto de naturaleza análoga en el país de destino.

Para una correcta aplicación de la norma, es importante que la empresa tenga constancia en todo momento de los desplazamientos al exterior de sus trabajadores y que conserve todos los documentos y datos (empresa destinataria, descripción del trabajo, tarjeta embarque, facturas y recibos de hoteles) que pueden ser requeridos al trabajador en el momento de presentar su declaración de Renta, por la Administración Tributaria.

Si tiene cualquier duda, puede consultar con nuestros asesores en el 93 872 69 44 \ 91 278 31 94.

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